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Convocadas elecciones para la renovación de varios consejos reguladores de Navarra

El Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra ha convocado elecciones para la renovación de la DO Pimiento del Piquillo y DO Roncal; de la IGP Alcachofa de Tudela; y del CPAEN

Convocadas elecciones para la renovación de varios consejos reguladores de Navarra

El Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra ha convocado elecciones para la renovación de la Denominación de Origen Pimiento del Piquillo y Denominación de Origen Roncal; de la Indicación Geográfica Protegida Alcachofa de Tudela; y del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN).

Las normas reguladoras del procedimiento de elecciones vienen determinadas en una la Orden Foral 429/2018, de 31 de diciembre, de la Consejera Isabel Elizalde.

El proceso tiene su próxima cita el día 4 de febrero, fecha en la que se designarán los miembros de la Junta Electoral Superior y los de la Junta Electoral de las Denominaciones de Origen, Indicaciones Geográficas Protegidas y Producción Agraria Ecológica. La primera estará compuesta por un presidente, cinco vocales y una persona secretaria, mientras que la segunda (Junta de Denominaciones) estará formada por un presidente, ocho vocales y una persona secretaria.

Tras la constitución de las juntas, el 13 de febrero, se expondrán los censos definitivos, a partir del 8 de marzo. Las candidaturas se podrán presentar hasta el 13 de marzo y la constitución de las mesas y votaciones tendrán lugar el 16 de abril. Finalmente, el 9 de mayo tomarán posesión los y las nuevas vocales.

Los consejos reguladores de las DOP o IGP tienen como principales funciones difundir y promover sus productos entre los consumidores resaltando sus cualidades, proteger el nombre amparado, llevar los registros de los operadores inscritos, y además en algunos casos llevar a cabo directamente el control de los productos acogidos, y certificar que se han producido conforme al pliego de condiciones que lo regula.

Piquillo de Lodosa algo más pequeño pero de extraordinaria calidad

Termina una campaña que se ha caracterizado por un ligero descenso en la producción, debido en parte a una virulenta tormenta de pedrisco; y por una notable calidad del producto certificado en conserva.

Piquillo de Lodosa algo más pequeño pero de extraordinaria calidad

La campaña del Pimiento del Piquillo de Lodosa, uno de los productos amparados bajo la marca de calidad Reyno Gourmet, ha terminado con buenos datos. Según las cifras proporcionados por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida, el producto transformado en las 14 conserveras inscritas ha sido de 1.185 toneladas, una cifra ligeramente inferior a la del año pasado que fue de 1.445. La explicación hay que buscarla en la climatología y más concretamente en una fuerte y virulenta tormenta de pedrisco que afectó a una extensa zona de Mendavia y en la que varias parcelas perdieron todo el cultivo, eso provocó un descenso en la superficie total inscrita que ha pasado de las 155 hectáreas del año pasado a las 148 de la actual campaña.

Este ligero descenso en la producción no ha afectado a la calidad del pimiento elaborado durante los meses que ha durado la campaña, de septiembre a diciembre, y que fuentes del Consejo Regulador no han dudado en calificar como extraordinaria. También han resaltado el tamaño del fruto, que, aunque ha sido algo más pequeño que el obtenido en la campaña anterior, es el que corresponde a un buen Pimiento del Piquillo de Lodosa. El resto de parámetros se han mantenido más o menos igual: el número de agricultores inscritos continúa siendo de 82 y el de empresas elaboradoras de 14.

Todos los procesos de cultivo, recepción del fruto, elaboración, envasado y certificación del producto final, son supervisados por la Unidad Técnica de INTIA – Certificación que cuenta con la autorización de las Administraciones competentes para actuar como organismo de control de conformidad con lo establecido en los respectivos Reglamentos Europeos en materia de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas de los productos agrícolas y alimenticios, bebidas espirituosas y vitivinícolas.

Buena añada de Pacharán Navarro, a pesar de que la climatología provocó un descenso en la producción de endrinas

La IG Pacharán Navarro ha comenzado a descubrir los primeros macerados de la temporada que se están caracterizando por su equilibrada acidez y larga permanencia afrutada, por lo que no dudan en calificar como “Muy buena” la añada de 2018

Buena añada de Pacharán Navarro, a pesar de que la climatología provocó un descenso en la producción de endrinas

El Consejo Regulador de la IG Pacharán Navarro ha comenzado a descubrir los primeros macerados del año y se han encontrado, afirman, “con unos pacharanes de color rojo guinda de gran intensidad, con ribetes morados en la copa, y unos aromas de intenso afrutado con recuerdos de cereza picota y ciruela madura”. La buena maduración hace, además, que tengan una acidez equilibrada y que resulten muy frescos y con una larga permanencia afrutada en la boca, por lo que no dudan en calificar la añada de 2018 como “Muy buena”.

Y eso a pesar de que en general, en esta campaña se han recogido pocas endrinas en los campos navarros, al igual que ha ocurrido en Guipúzcoa, Huesca y La Rioja. Para conocer la causa de este descenso en la producción hay que remontarse al invierno y la primavera pasada. El invierno de 2018 fue muy frío y así se mantuvo hasta bien entrado marzo, fecha en la que incluso se registró una nevada a principios de mes. A finales de marzo los endrinos ya estaban listos para florecer pero el frío y las borrascas mantuvieron los capullos cerrados, lo que provocó que la floración comenzara la segunda semana de abril, es decir, con un mes de retraso respecto al año anterior. Tras la floración subieron las temperaturas provocando el rápido brotado de las hojas y el fenómeno denominado como "corrimiento" que se caracteriza porque la savia deja de ir a las flores y se dirige a los brotes de las hojas, esto hace que las flores no terminen de polinizar y se marchiten, dejando los endrinos sin apenas fruto. De hecho, el descenso en la producción de los endrinos se ha cifrado en hasta un 65%. Sin embargo, las endrinas sí se han beneficiado de un verano seco y caluroso para mantener un tamaño pequeño. Y aunque las altas temperaturas provocaron un retraso en la maduración, las frías noches del otoño consiguieron que en octubre se pudieran recoger unas endrinas de una extraordinaria calidad.

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