La oveja latxa es uno de los factores principales que hacen que el queso Roncal se distinga del resto. Se trata de una oveja autóctona de origen prehistórico, que conserva casi invariables sus rasgos originarios y que es autóctona de Navarra y del País Vasco. Es primordialmente lechera, de carácter muy vivo y montaraz, y adaptada a la geografía escabrosa en la que pasta. Existen dos variedades, las de cara rubia y las de cara negra. Su alimentación natural es la hierba fresca que crece en abundancia en las montañas. Produce una limitada cantidad de leche, pero resulta de gran calidad, riqueza, afrutamiento y aroma.